Apabullante sentimiento de derrota.
Estas, te veo y te toco,
Fomentas la locura en mi sana cordura.
Me penetras entras y conquistas,
Recargas, arrancas y te largas.
Explicadme en pocas palabras Laura,
¿Cómo vienes, me convences y me vences a tus pies?
Me exiges, pides y reclamas,
Palabras simples, sinceras y discretas.
Palabras difíciles, complicadas y lejanas,
A un poeta espontáneo y desahuciado.
Bajo, subo y floto como quiero, Donde quiero y como puedo a mi antojo.
A veces pienso que te causo enojo,
Cuando no me acerco y me manifiesto.
Me inspiras y mitigas como cuando con tus ojos,
Me acerco veo y me convenzo,
De qué lejos te he soñado.
No preguntes, dudes y compruebes,
Lo que digo, siento o veo.
Pues se torna incomodo manifestar en versos,
Inspirativas indescriptibles y perecederas.
Tu papel o rol de Musa desenvuelves,
Con dulzura, simpleza y elegancia.
¿Cómo podría pagarle yo a una Diosa descendida de los cielos,
Que me brinda lujuria nunca experimentada?
Me induces y conduces,
A una retahíla de sentimientos al viento.
Cuanto daría yo por verte,
Cediéndome besos calurosos y eternos.
Guelmis Rivera Gonzalez
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